martes, 31 de mayo de 2011

MANUEL MORENO CASTAÑEDA

 Innovar para diversificar y favorecer el aprendizaje histórico mediante entornos virtuales
 
Lo mejor de las tecnologías para la información y la comunicación es lo que podemos hacer sin ellas.
Manuel Moreno Castañeda

Manuel Moreno Castañeda considera que lo siguiente como formas tradicionales enseñar historia:
 
El anecdotismo, que presta una atención especial y exagerada a acciones de la vida cotidiana en cuanto a su importancia y trascendencia histórica.
El heroicismo, muy propio de la educación básica y los discursos políticos, en el afán de poner prototipos de comportamientos, que si bien pueden cumplir con la función de dotar de ejemplos de valores cívicos y patrióticos, puede llegar a distorsionar lo histórico .
Las efemérides, o sea, ver la Historia a través de conmemoraciones sociales de diversa índole, sean patrióticas, religiosas o de la sociedad civil.
El dogmatismo, creencias tradicionales usualmente propiciadas por quienes ejercen el poder, que no admiten dudas u objeciones sobre lo que se consideran verdades absolutas. El privilegio del verbalismo, que se caracteriza por la ausencia de recursos para el aprendizaje más allá de la palabra.
El maniqueísmo, la manía de prejuzgar y clasificar a los personajes históricos entre buenos y malos, lo que impide realizar análisis críticos y objetivos. El cronologismo, en el que se privilegian los tiempos con su periodización y sus fechas como marcas históricas, por la trascendencia de los hechos ocurridos en esos días. Ayuda a ordenar los acontecimientos de la historia y la posible relación causa-efecto. 
La historia ¿para qué? según  Manuel Moreno Castañeda
Desde el ejercicio del poder, la difusión y enseñanza de la Historia suele utilizarse para fortalecer la cohesión social, el logro de consensos o la justificación del sistema y de quienes ejercen el poder; también habrá quienes la utilicen para luchar contra el sistema mismo.
Más allá de las luchas por el poder, es posible que otros vean en la Historia un instrumento para la formación nacionalista o la educación para la paz, la convivencia, la democracia y la vida ciudadana.
Como la historia pretende ser vista sólo como objeto de estudio académico, el énfasis suele hacerse en el pensar históricamente la fundamentación teórica de los estudios, el análisis científico de las evidencias históricas, y la institucionalización de los procesos docentes y de investigación.
El aprendizaje de lo histórico puede ayudar a reflexionar sobre la toma de decisiones en distintos ámbitos y niveles, desde el actuar cotidiano como ciudadanos, hasta el de las personas que ejercen el poder público.
Este nuevo enfoque debe explicitar que tanto los valores como la ideología están siempre presentes en la práctica y su orientación metodológica.

TIEMPOS Y LUGARES DE LA HISTORIA


          
Moreno Manuel

Manuel M. nos muestra una estrategia basada en un cuadro comparativo donde establece la simultaneidad de aconteceres históricos desde la perspectiva internacional hasta u lugar especifico.
Implica una ardua investigación y recopilación de datos históricos para hace un comparativo desde el ámbito internacional a lo regional o de vecindario, sin tomar sólo lo que se ve en las noticias, para así formar la propia percepción de la vivencia o la realidad.


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